¿Crustáceo o molusco? ¿sabes diferenciarlos?

Seguro que sabes distinguir perfectamente un mejillón de un percebe pero ¿sabes cuál de ellos es un crustáceo y cuál un molusco?

Los crustáceos (del latín crusta, “costra, corteza”) tienen un caparazón duro o flexible y pueden ser de dos tipos: de cuerpo alargado (como el langostino, el gambón, la gamba, el bogavante, la langosta o la cigala) y de cuerpo corto (como el centollo, el buey de mar, la nécora o el percebe).

Los moluscos (del latín molluscus, “blando”), tienen un cuerpo blando que puede estar cubierto por una concha (univalvos o gasterópodos), por dos conchas (bivalvos) o desnudo y con tentáculos (cefalópodos). Dentro de los moluscos univalvos (de una sola concha) están la lapa, el bígaro y la cañailla. En cuanto a los moluscos bivalvos (de dos conchas), nos encontramos con los mejillones, las navajas, las vieiras, los berberechos, las zamburiñas, las coquinas y las ostras. Por último, entre los cefalópodos, están el calamar, la sepia, el pulpo y la pota.

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